SOCIEDAD THRESHOLD MÉXICO
Orden Sufi Mevlevi

Discernimiento espiritual
segunda parte

Así que tenemos ambas naturalezas, la divina y la diabólica, un lado luminoso y un lado oscuro; así es como fuimos creados. Hay un hecho que siempre está presente: ¿cómo interactuamos con ese poder?

El Profeta Muhámmad (saws) dice:
- El demonio existe dentro de la circulación sanguínea del ser humano. (Hadith del Profeta)
- “Una vez tuve un demonio interno pero Dios me apoyo en conquistarlo hasta que se rindió. Ahora sólo me aconseja lo que es bueno.” (Hadith del Profeta)
- Es sólo Satán quien [les] infunde el miedo a sus aliados: así pues, no les teman a ellos, sino a Mí, si es [verdad] que son creyentes. (Sura Al Imran, la casa de Imrán, 3: 175)

Esto significa que un poder muy negativo puede ser un medio para la elevación del ser humano  cuando lo sabe manejar, o un medio para su degeneración cuando lo siguen ciegamente. Por medio del discernimiento espiritual podemos distinguir qué pensamientos y qué sentimientos son inspirados por ese poder negativo:

- ¡OH GENTES! Coman de lo lícito y bueno que hay en la tierra, y no sigan los pasos de Satanás: pues, ciertamente, él es enemigo declarado de ustedes. (Sura Al Báqara, la vaca, 2: 168)
- Satanás les amenaza con la pobreza y les incita a la mezquindad, mientras que Dios les promete Su perdón y munificencia. (Sura Al-Báqara, la vaca, 2: 268)
- Y si no fuera por el favor que reciben de Dios y por Su misericordia, habrían seguido a Satán, excepto unos pocos. (Sura An-Nisa, las mujeres, 4: 83)
- Deben de hacer estrechos los caminos del demonio mediante el hambre y la sed (ayunando). (Hadith del Profeta)

6.- De acuerdo con la ley divina, en consecuencia, un ser humano es susceptible tanto a la elevación como a la degradación:
- En verdad, creamos al ser humano en la mejor constitución, y luego lo reducimos a lo más abyecto – excepto los que llegan a creer y hacen buenas obras: ¡pues ésos tendrán una recompensa incesante! (Sura At-Tin, la higuera, 5: 3 – 5)
- ¡CONSIDERA la fugacidad del tiempo! Realmente, el ser humano camina a su perdición excepto aquellos que creen y hacen buenas obras, y se exhortan mutuamente con la verdad, y se exhortan mutuamente a la paciencia. (Sura Al-Asr, la fugacidad del tiempo, 103: 1 – 3)

7.- No estamos solos; la Misericordia es parte de la Ley Divina de la Creación: desde Su Misericordia, Dios nos envía Sus mensajeros a la tierra para manifestar la Luz, la Sabiduría y el Poder, poniéndolos a disposición de los buscadores.
- te Hemos enviado sólo como [prueba de Nuestra] misericordia para todos los mundos. (Sura Al-Anbiya’, los profetas, 21: 107)
- ¡OH GENTES! Ha llegado a ustedes una manifestación de la verdad venida de su Sustentador y les hemos hecho descender una luz clara. (Sura An-Nisa’, las mujeres, 4: 174)
- dimos la escritura divina a Moisés como culminación [de Nuestro favor] a aquellos que perseveraron en hacer el bien, y como exposición clara de todas las cosas, y [como provisión de] guía y misericordia, para que tengan fe en el encuentro [final] con su Sustentador. (Sura Al-Anaam, el ganado, 6: 154)
- E hicimos que Jesús, el hijo de María, siguiera los pasos de esos [profetas anteriores] en confirmación de la verdad de lo que aún quedaba de la Torá; y le dimos el Evangelio, en el que había guía y luz, como confirmación de la verdad de lo que aún quedaba de la Torá, y como guía y amonestación para los conscientes de Dios. (Sura Al-Mai’da, el ágape, 5: 46)
- pues, ciertamente, les hicimos llegar una escritura divina que expusimos clara y sabiamente, –como guía y misericordia para una gente dispuesta a creer.” (Sura al-Aaraf, la facultad de discernimiento, 7; 52)
- Dios ha hecho en verdad descender un recordatorio para ustedes: [ha suscitado] un enviado que les transmite los mensajes claros de Dios, para que él saque de las tinieblas a la luz a los que han llegado a creer y hacen buenas obras. (Sura At-Talaq, el divorcio, 65: 11)

8.- Respondemos a la Misericordia de Dios manifestada en la guía divina de acuerdo a nuestra capacidad de escuchar, ver, razonar y discernir:
 Sólo quienes escuchan [con su corazón] pueden responder a la llamada. (Sura Al-Anaam, el ganado, 6: 36)
• ESTA ESCRITURA DIVINA –sin lugar a duda—es una guía para quienes son conscientes de Dios. (Sura Al-Báqara, la vaca, 2: 2)
• Ciertamente, en todo esto hay en verdad un recordatorio para todo aquel cuyo corazón está despierto–o sea, [aquel] que presta oído con una mente consciente. (Sura Qaf 50: 37)
• Haré que se aparten de Mis mensajes aquellos que sin justificación, se muestran altivos en la tierra: pues, aunque vean todos los signos [de la verdad], no creen en ella, y aunque vean el camino de la rectitud, no lo toman –mientras que si ven el camino del error, lo toman como su [camino]: y esto, por haber desmentido Nuestros mensajes y por haberse desentendido de ellos.  (Sura Al-A'raf, la facultad de discernimiento, 7: 146)
• Y si invocan su guía, no les oyen; y aunque creas que te miran, no ven. (Sura Al-'Araf, la facultad de discernimiento, 7: 198)
• [Pero,] en verdad, tú no puedes hacer que oigan los muertos: y no puedes hacer [tampoco] que los sordos [de corazón] escuchen esta llamada cuando [te] dan la espalda y se marchan, como tampoco puedes guiar a los ciegos [de corazón] para que salgan de su error; no puedes hacer que escuchen sino aquellos que [están dispuestos a] creer en Nuestros mensajes, y que se someten a Nosotros. (Sura An-Naml, las hormigas, 27: 80 - 81)
• Y así, la parábola de aquellos que se empeñan en negar la verdad es la de una bestia que al oír el grito del pastor no percibe sino el sonido de una voz y una llamada.  Son sordos, mudos y ciegos: porque no usan su razón. (Sura Al-Báqara, la vaca, 2: 171)

9.- El camino de la vida, la luz y el conocimiento es muy diferente del camino de la muerte espiritual, de la oscuridad y la ignorancia.
• ¿ES ACASO aquel que estaba muerto [en espíritu] y al que dimos vida, y al que asignamos una luz para que pueda ver su camino entre los seres humanos –igual que quien está [perdido] entre tinieblas, de las que no puede salir? (Sura Al-Anaam, el ganado 6: 122)
• O [bien, sus obras –de aquellos que niegan la verdad—son] como profundas tinieblas sobre un mar abismal que las olas, encrespadas unas sobre otras, hacen más oscuro, y sobre todo ello nubes [oscuras]: tinieblas sobre tinieblas, [de forma que] si uno saca la mano, apenas la ve: pues, ¡a quién Dios no da luz, no tiene luz en absoluto! (Sura An-Nur, la luz, 24: 40)
• Pues [así es:] el ciego y el vidente no son iguales; ni lo son las tinieblas y la luz; ni la [fresca] sombra y el calor sofocante: (22) como tampoco lo son los vivos y los muertos [de corazón]. (Sura Al-Fatir, el Originador, 35: 19- 22)
• Estas dos clases de personas  son como una ciega y sorda y otra que ve y oye. ¿Puede considerarse a estos dos similares en [su] naturaleza? ¿Es que no van a tener esto presente?  (Sura Hud 11: 24)
• Di: “¿Pueden ser considerados iguales los que saben y los que no saben?” ¡[Pero] sólo tienen presente esto los dotados de perspicacia! (Sura As-Sumar, las multitudes, 39: 9)

10.- El Camino práctico para llegar a ser Siervo de Al-lah tiene dos vertientes:
 El Sagrado Qur’an nos enseña que nuestra existencia aquí en la tierra abarca dos niveles que están hechos para asistirnos en nuestra realización como seres humanos. Nuestra divinidad es el centro que es capaz de discernir que la vida en la tierra tiene un propósito que trasciende nuestras aspiraciones materiales.
 Y nuestra humanidad es la parte que está equipada con los medios y con las herramientas para alcanzar nuestra meta. El discernimiento espiritual hace que estos dos niveles cooperen entre si, por así decirlo, para lograr la meta. La falta de discernimiento nos vuelve confusos, perdidos y nos hace dudar.
 El Qur’an expresa de diferentes maneras la armonía entre estos dos niveles de existencia. La frase “quienes tienen fe y obran de manera recta” se repite varias veces y nos esclarece los dos niveles: tener fe nos señala esa parte en nosotros que discierne lo que “no está al alcance de la percepción”.
 Y obrar de manera recta señala aquellos de nuestros actos que reflejan paz, amor, conocimiento, misericordia y compasión derivados de la Divinidad en nuestro interior. El equilibrio entre ambos niveles se denomina “sumisión /entrega/ rendirse a Al-lah” de manera que tanto interna como externamente expresamos la divinidad en acción, y estamos libres de toda devoción a algún aspecto transitorio de la vida. El Qur’an muestra este camino una y otra vez:
• ¡No!, en verdad: todo aquel que someta su ser por entero a Dios, y además obre rectamente, tendrá su recompensa junto a su Sustentador; esos nada tienen que temer y no se lamentarán. (Sura Al-Báqara 2: 112)
• Quien somete su ser por entero a Dios, y además hace el bien, se ha asido en verdad del soporte más firme: y a Dios se remite el desenlace de todos los asuntos. (Sura Luqman 31: 22)
• Así pues, quien espere [con anhelo y temor] el encuentro con su Sustentador [en el Día del Juicio], que haga buenas obras, y que no atribuya parte en la adoración debida a su Sustentador a nadie ni a nada. (Sura Al-Kahf, la cueva, 18: 110)

Entregarnos, rendirnos ante Dios, implica concederle ala parte divina en nuestro interior la posibilidad de crecer y realizarse a través de ser nutrida espiritualmente. Cuando estamos conectados a una fuente de luz y de amor superior, tendremos el poder de discernir qué nos beneficia espiritualmente y qué nos daña. La manera de lograr esta nutrición y crecimiento son los acto de adoración en el sentido más amplio: zikr, meditación, oración ritual y todo tipo de prácticas ascéticas hechas con presencia durante su ejecución. El segundo nivel de obrar de manera recta nos señala toda la acción y comportamiento consciente: perfección en el trabajo, buscar ampliar el conocimiento infinitamente, ampliar el nivel de conciencia, servicio, cooperación, humildad y toda clase de trabajo honesto basado en una orientación clara del propósito de la vida.

Estar en el Camino no quiere decir que todas las personas harán las mismas elecciones ni tomarán las mismas decisiones, ni tampoco que van a interactuar de la misma manera. Sólo quiere decir que hay un Camino claro para que los que busquen la realización como seres humanos lo puedan caminar con devoción; cada uno de acuerdo con su potencial y sus circunstancias.
Y dado que siempre estamos en posibilidad de perder el rumbo en la niebla de lo material, siempre rezamos a Dios pidiéndole su apoyo y su guía. Dios sabe que no es fácil y que todo este asunto requiere de esfuerzo:

Pero a los que luchan esforzadamente por Nuestra causa –sin duda les guiaremos por caminos que conducen a Nosotros: pues, ciertamente, Dios está en verdad con quienes hacen el bien. (Sura Al-'Aankabut, la araña, 29: 69)

Sigue en la parte tres

Web Hosting Companies