Doce puertas
Temas de trabajo de la Sociedad Threshold
Enero: Manifiesta tu fe y tu devoción a través de detalles prácticos y actos de servicio.
El ser humano es un puente entre dos mundos: el espiritual y el físico. La fe y los actos reparadores siempre se mencionan juntos en el Qur’an. En tanto estemos más despiertos, sobre todo en relación a nuestras responsabilidades y nuestro trabajo espiritual, podremos reconocer mejor aquellos momentos en los que es posible una calidad de acción diferente. Marzo: Ama la Unicidad, abandona la separación. Abril: Confía en la generosidad Divina. Mayo: Conviértete en un testigo objetivo: ve a Hu en todas partes. Junio: Respeta la Palabra, tanto en lo interno como en lo externo. Julio: Refleja la Belleza en el espejo de tus actos. Agosto: No te apropies de tu situación, permite que la Divinidad se manifieste. Septiembre: Conviértete en una encarnación de la Paciencia. Octubre: Date cuenta de tu respiración y purifícala con la conciencia. Noviembre: Cuando estás Presente, tu presencia es sanadora. Diciembre: Mantente en el amor.
Febrero: Recuerda la Verdad más Elevada y resuena con ella.
La Verdad más Elevada, al-Haqq, es algo que es importante recordar de acuerdo con nuestro propio nivel de comprensión y de realización. Al-Haqq está más allá de las apariencias, está más allá de la misma existencia, y –sin embargo—está con nosotros en este momento con la mayor intensidad.
Una de las tendencias del ego es moverse hacia la separación. Recordar la Unidad puede restaurar continuamente la armonía, la misericordia, el amor y la complitud.
Darse cuenta y poner atención a la Generosidad Divina nos ayuda a compartir, a ser generosos y abiertos. La generosidad nos libera y es una de las claves para vivir de manera correcta.
Hacer esto nos puede auxiliar a trascender el pensamiento y las emociones dualistas y así sobreponernos a quedar atrapados en nuestro punto de vista particular. El creyente es espejo para el creyente.
La Palabra tiene poder, practica ser impecable con tus Palabras. Trivializamos el lenguaje continuamente, lo usamos de manera errónea; sobretodo al hablar con inconsciencia. Eres un Nombre y Atributo Divino. La “palabra” que manifestamos tiene el poder de transformarnos.
Al practicar darnos cuenta y ser más conscientes de nuestros actos, nos convertimos en nuestra propia creación. Cada uno de nosotros tiene el potencial de manifestar la Belleza de manera única.
Ser una persona que da servicio, una persona que refleje, que sea un canal es un gran privilegio; es el camino hacia una auto-confianza real. Por otra parte, ¿cómo dejar de caer en los trucos del ego para apropiarse de la energía y de los dones Divinos? ¿Qué tanto, cuando nos sentimos un fracaso o no valiosos, es la perspectiva que surge del ser falso?
La Paciencia es un océano de bendiciones. El cuerpo es un instrumento, y la paciencia es una habilidad.
Hay una relación profunda entre el alma y la respiración. El darse cuenta y la presencia revelan esta conexión y transforman nuestra respiración.
La presencia consciente es el secreto de la sanación.
Date cuenta de qué cambia cuando permaneces en el amor, incrementa tu capacidad de amar de manera continua.