La Paz que va más allá de la comprensión
Kabir Helminski
26 de marzo del 2003.
Traducido por Patzia González Baz
Algunas personas nos han pedido un consejo espiritual en este momento de guerra. En la introducción al sexto libro del Masnavi, Mevlana Rumi nos dice que su libro es “una lámpara en la oscuridad de la imaginación, de la confusión, fantasías, duda y sospecha.” En las oraciones siguientes, Mevlana se refiere a toda la existencia mundanal como un estado de guerra. El mundo se mantiene por medio de la negligencia; la dualidad de la oposición son los pilares de la existencia, incluso los cuatro elementos están en guerra entre sí.
Meditación de Mevlana en torno a la guerra
Las serpientes riegan veneno
y aunque nos perturban los rostros amargos,
en las montañas, en panales dentro de los árboles,
las comunidades de abejas siguen depositando la miel.
Los envenenadores esparcen su veneno
y estos antídotos los neutralizan.
Si reflexionas, este mundo está lleno de conflictos,
partícula contra partícula,
así como la espiritualidad está en conflicto con la negación.
Una partícula va hacia la izquierda, y otra hacia la derecha.
una vuela hacia arriba y otra hacia abajo:
observa el conflicto en todo momento.
Todo esta lucha surge de la lucha oculta:
esta discordia externa mana de la discordia interna...
en verdad, por medio de hacia Él retornamos
hemos regresado de nosotros a Tu Océano,
y hemos empezado a lactar de la fuente que nos amamantó.
Los fantasmas te han distraído del camino,
así que no hagas alarde de tus principios,
si has extraviado el Principio.
Nuestra guerra y nuestra paz están en la Luz de la Esencia:
no depende sólo de nosotros, todo se encuentra
entre los dos dedos de la mano de Dios.
Las guerras de la naturaleza, de la acción, del lenguaje,
estos conflictos terribles existen
en todos los componentes de este universo.
Este mundo se mantiene por medio de estas guerras:
Considera a los elementos para poder
resolver estas dificultades.
Los cuatro elementos son cuatro pilares fuertes
que sostienen el techo del mundo actual.
Uno de los pilares destruye al otro:
el pilar del agua destruye el pilar del fuego.
Y de esta manera, el edificio entero de la creación
Está fundamentado en conflictos;
y, para bien o para mal, estamos en guerra.
Mis propios estados se oponen uno al otro:
cada uno batalla contra el otro.
Si yo estoy continuamente peleando contra mí mismo,
¿cómo puedo estar en armonía con otra persona?
Observa surgir los ejércitos de mis estados,
cada uno en guerra y en conflicto con los demás
contempla esta misma guerra angustiosa en tu interior,
¿para qué ocuparte en guerrear con otros
A menos que Dios te libre de esta contienda
y Te traiga a la paz del mundo de la Unión?
Masnavi, libro VI: 33-39, 41-55,
Version de Kabir Helminski,
Estas palabras son un recordatorio de las condiciones de vida
en la tierra y de la situación en nuestro interior; apuntan a un trabajo espiritual y la transformación interna que es necesaria. Su objetivo no es arrullarnos y que quedemos en un estado de adormecimiento y complacencia espiritual, o en la pasividad. Cada cual necesita decidir qué acción es necesaria y eficaz en el restablecimiento de la paz justa y de la verdadera armonía. La situación mundial actual, precaria y polarizada pide una remembranza de Dios continua y renovada, así como confiar en Dios.
Si buscamos una guía en los noventa y nueve atributos Divinos, seguramente encontraremos algo que nos ayude a recordar lo que es Real y Verdadero.
Toma en cuenta los siguientes Atributos:
Al-Qayyum, (El Que Subsiste por Sí Mismo), en el fondo del atributo de Al-Qayyum encontramos que a toda vida le es dada la existencia a través de Aquél que verdaderamente existe. Aquello que nos dio la existencia, nos mantiene a cada uno. Aún cuando el río de la vida fluye en la dimensión horizontal, Al-Qayyum está presente eternamente como la dimensión vertical. Si en este momento de falta de unidad y de conflicto evidente, perdemos el corazón, el equilibrio y entramos en un estado reactivo, Al-Qayyum puede alinearnos de nuevo.
Aunque los perros ladren, la luna sigue su trayectoria,
aún cuando los cuervos chillan, la fruta madura en el huerto.
Este no es un llamado a la pasividad, es un llamado a centrarnos en la profundidad de nuestro ser. Podemos comprender este centrarnos profundo si recordamos que todo lo que existe depende de Aquél Que Subsiste por Sí Mismo, que nos dio nuestra existencia y que nos sostiene a cada uno.
As-Samad (el Único que Satisface las Necesidades). Samad es Aquél que es independiente de toda necesidad, pero que puede satisfacer toda necesidad. Saber que podemos voltear hacia Aquello que no tiene necesidades, para que nuestra necesidad sea satisfecha, nos permite contribuir a la satisfacción de las necesidades del mundo a nuestro alrededor, si recordamos que es realmente As-Samad quien las satisface, Aquél que se encarga de las necesidades de todo ser vivo. Puede darse el caso de que esto se logre mediante las acciones de algunos siervos conscientes de Dios aquí en el mundo, y no sólo a través de un poder y una gracia inefables ... pero eso también.
Algunas de las necesidades que reconozco en este momento son las siguientes:
La necesidad de no estar consumido por el resentimiento, la amargura, la desesperanza o el odio.
La necesidad de realmente ver lo que se pide de mi, en actos y en presencia.
La necesidad de estar en un estado de conciencia tal que pueda ayudar a despejar la ignorancia y lo ilusorio.
Buena parte de la humanidad está esclavizada por el miedo y la justificación. Hay muchos rasgos conmovedores en esto –cada bando está convencido de su justificación moral. Aún más conmovedores son todos aquellos que están atrapados en medio de esta violencia sin sentido. Pedimos que As-Samad los conforte.
Rumi ha dicho: “todos los seres humanos son niños, salvo aquellos que están intoxicados con Dios. Las guerras de la humanidad son como los pleitos infantiles, sin sentido. Están peleando con espadas de madera, y sus motivos son intrascendentes. Se suben a sus caballitos de escoba y se imaginan cabalgando sobre corceles mágicos como Buráq, o como la mula de Mohammed –Duldul. Espera hasta el día en que aquellos que cabalgan en el aire sostenidos por Dios pasen, cabalgando más allá de los nueve cielos.”
Con la intención de que profundicemos en nuestra práctica, nuestra oración y nuestra remembranza.
Algunas sugerencias prácticas:
Algunos amigos me han preguntado dónde podrían hacer contribuciones para ayudar a aquellas personas afectadas por la guerra en Irak. Entre leas muchas organizaciones que trabajan por la paz y el bienestar está The American Friends Service Committee, puedes contactarlo en www.afsc.org/iraq. Para recibir inspiración y consuelo continuos, recomendamos the Muslim Peace Fellowship en www.mpfweb.org.
Cómo recitar los hermosos nombres de Al-lah
Cuando se adopta un nombre concreto, con el afán de recitarlo continuamente, hay que añadir “ya” antes del nombre y eliminar “al.” Por ejemplo Ar-Rajmán, se debe decir Ya Rajmán