Selección de poemas de Mevlâna Yalâl al-dîn Rumi
Versiones de Coleman Barks
Traducidos por Patzia González Baz
Publicados por Threshold Books y por la Editorial Pax-México
Di “sí,” rápidamente
OLVIDA TU VIDA, proclama Dios es grande, levántate;
Crees saber la hora, es hora de rezar;
¡ven, levántate!, ¿por qué permaneces sentado?
No toques a cualquier puerta, como un mendigo,
extiende tus manos hacia otra puerta,
más allá de la puerta de la calle.
La calle donde todos preguntan
“¿cómo estás?”
y nadie pregunta,
¿cómo no estás?
Mañana verás lo que rompiste
esta noche, dando de tumbos
en la oscuridad…
En tu interior hay un artista que no conoces.
No le interesa como las cosas
se ven diferentes a la luz de la luna.
Si estás entre nosotros
de manera infiel,
estás causando un gran daño.
Si has abierto tu amor al Amor de Dios,
estás ayudando a personas que no conoces
y que nunca has visto.
¿Es cierto lo que digo?
Di sí, sí rápidamente si lo sabes,
Si lo has sabido desde el inicio
del universo..
Gazal 2933
Los evasivos
DE NUEVO AMANTES: como azúcar diluyéndose en leche.
Día y noche, no son diferentes: el sol es la luna:
una amalgama. Juntos derriten su oro y su plata.
Esta es la estación en la que la rama muerta
y la viva son una misma rama.
El cínico se muerde el dedo porque no entiende.
Omar y Alí en el mismo trono, dos reyes en un cinto,
las pesadillas se iluminan como un día feriado.
Los hombres y los ángeles hablan un mismo idioma
y finalmente se encuentran los evasivos.
La esencia y las formas que surgen
corren a encontrarse como lo hacen los niños
cuando ven a papá y a mamá.
Bien y mal, muerto y viviente,
todo florece de un tallo natural.
Ya sabes esto, me callo.
A donde quiera que gires, sólo hay una visión.
Shams, mi cuerpo es una vela
en contacto con la llama.
Gazal 810
Las respuestas de los elementos
¡OH AMADO! En mi pecho
tengo cien campos de tu caña.
El mensajero corre irritado hacia mi:
“¿Por qué te escapas?
Anoche le pregunté a la luna acerca de mi Luna,
le hice mi única pregunta para el mundo visible:
¿en dónde está Dios?
la luna respondió:
“soy el polvo que Él levantó a su paso.”
El sol me reveló:
“Mi rostro es amarillo pálido
porque Lo acabo de ver.”
El agua me confesó:
“me deslizo sobre mi cara y mi cabeza
como una serpiente, por Su hechizo.”
El fuego me dijo: “Su relámpago,
¡quiero ser igual de inquieto!”
“Viento, ¿por qué tan ligero?”
el viento respondió:
“Si pudiera elegir, mi corazón ardería.”
“Tierra, ¿por qué meditas silenciosamente?”
La tierra me contestó: “en mi interior
tengo un jardín y un arroyo subterráneo.”
Este mundo lastima mi cabeza
con sus respuestas, llena mi mano y
deja vacía mi copa…
Si pudiera despertar del todo,
sin hablar mi corazón expresaría,
porqué me avergüenza usar palabras.
Gazal 1692

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