Próximamente aparecerá la edición en español publicada por Árbol Editorial SA de CV

 

Poesía de Mevlana Yalâl al-dîn Rumi

Traducida por Kabir Helminski
Traducida al español por Gastón Fontaine y Patzia Gally


La raíz de la raíz de tu Ser

¡No te alejes, acércate!
¡No seas incrédulo, sé fiel!
Encuentra el antídoto en el veneno.
Ven a la raíz de la raíz de tu Ser.

Moldeado de arcilla, pero formado
con sustancia de la certeza, guardián
del Tesoro de la Sagrada Luz —ven,
Vuelve a la raíz de la raíz de tu Ser.

Una vez que logres el desprendimiento
serás arrancado de tu ego
y librado de muchas trampas—
Ven, vuelve a la raíz de la raíz de tu Ser.

Has nacido hijo de la creación de Dios,
pero has fijado tu mirada muy bajo.
¿Cómo vas a ser feliz?
Ven, vuelve a la raíz de la raíz de tu Ser.

Aunque eres un talismán que protege un tesoro
también eres la mina.
Abre tus ojos ocultos
y ven a la raíz de la raíz de tu Ser.

Naciste de un rayo de majestad de Dios
y tienes las bendiciones de una buena estrella.
¿Por qué sufrir a manos de cosas inexistentes?
Ven, vuelve a la raíz de la raíz de tu Ser.

Viniste aquí desde la presencia de aquel magnifico Amigo
un poco borracho, pero gentil, robando nuestros corazones
con aquella mirada tan llena de fuego, por eso
ven, vuelve a la raíz de la raíz de tu Ser.

Nuestro maestro y anfitrión, Shams de Tabriz,
ha puesto la copa eterna ante ti.
¡Alabado sea Dios, qué extraordinario vino!
Entonces ven, vuelve a la raíz de la raíz de tu Ser.

Gazal 120, Furuzanfar

 

 El intelectual

El intelectual siempre está luciéndose;
el amante vive perdido.
El intelectual huye, temeroso de ahogarse;
todo el asunto del amor es ahogarse en el mar.
Los intelectuales planean su reposo,
los amantes se apenan si descansan.
El amante siempre está solo,
aún si está rodeado de personas;
como el agua y el aceite, él permanece separado.
El hombre que se toma la molestia
de dar consejos a un amante
no consigue nada. Es burlado por la pasión.
El amor es como el almizcle, atrae la atención;
el amor es un árbol, los amantes su sombra.

Divan 1957, Furuzanfar  

Cómprame de mis palabras

En otro tiempo quería
que me pagaran por lo que decía
pero ahora necesito
que me compres de mis palabras.

Esculpía ídolos que gustaban a todos,
ahora. Abraham me tiene ebrio
y estoy cansado de los ídolos.

Un ídolo sin color y sin aroma
terminó con mi carrera.
Busca a alguien más para el trabajo,
un loco feliz, sin conciencia.

Barrí la tienda, está limpia,
si me llega un pensamiento,
le digo, “vete, me distraes.”
Destrozo lo burdo y pesado,

¿Quién debería estar con Laila?
Alguien que pueda ser Majnún.
El hombre que está al pie de la bandera,
> su alma pertenece al otro lado.

Gazal 2449, Foruzanfar