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Mevlâna Yalâl al-dîn Rumi Gracia
El
embrión Oh Tú, que haces demandas en mi interior, como un embrión, ya que eres Tú quien hace la demanda, haz que su cumplimiento sea fácil; muestra el camino, ayúdame, o ¡deja a un lado esta exigencia y quítame esta obligación!
Puesto que Tú exiges que un deudor te de oro, dame oro en secreto, ¡Oh Rey, Tú que eres el Dueño de Toda Riqueza! Masnavi III 1490- 1492
No toleras ni el piquete de una pulga: ¿cómo soportarás la picadura de una serpiente? Aparentemente, Estoy arruinando tu trabajo, pero en realidad, Estoy transformando una espina en un jardín de rosas.
Masnavi IV, 2339-40
Este universo está para satisfacer nuestras necesidades
La necesidad dolorosa de María fue la que hizo que el niño Jesús comenzara a hablar estando en la cuna.
Todo lo que crece, ha crecido debido a la necesidad, para que una buscadora encuentre aquello que busca.
Si Al-lah, el Altísimo ha creado los cielos, los creó con el propósito de satisfacer necesidades. Donde hay un dolor, ahí se dirige la cura; donde hay pobreza, allá se encamina la provisión. En donde se encuentra una pregunta difícil, llega la respuesta.
No busques el agua, incrementa tu sed, de manera que el agua pueda manar de arriba y de abajo. Hasta que nazca el bebé, ¿cómo podría fluir la leche del pecho de la madre? Masnavi III 3204; 3208 –3213 Traducidos por Camille y Kabir Helminski Traducción al
español de Patzia Gally |