Mevlâna Yalâl al-dîn Rumi

Gracia

El embrión
 

Oh Tú, que haces demandas en mi interior,

como un embrión,

ya que eres Tú quien hace la demanda,

haz que su cumplimiento sea fácil;

muestra el camino, ayúdame,

o ¡deja a un lado esta exigencia

y quítame esta obligación!

 

Puesto que Tú exiges que un deudor te de oro,

dame oro en secreto, ¡Oh Rey, Tú que eres el

Dueño de Toda Riqueza!

Masnavi III 1490- 1492

 

No toleras ni el piquete de una pulga:

¿cómo soportarás la picadura de una serpiente?

Aparentemente, Estoy arruinando tu trabajo,

pero en realidad, Estoy transformando

una espina en un jardín de rosas.

Masnavi IV, 2339-40

 

Este universo está para satisfacer nuestras necesidades

  

La necesidad dolorosa de María fue la que hizo

              que el niño Jesús

 comenzara a hablar estando en la cuna.

 

Todo lo que crece, ha crecido debido a la necesidad,

para que una buscadora encuentre aquello que busca.

 

Si Al-lah, el Altísimo ha creado los cielos,

los creó con el propósito de satisfacer necesidades.

Donde hay un dolor, ahí se dirige la cura;

donde hay pobreza, allá se encamina la provisión.

En donde se encuentra una pregunta difícil,

llega la respuesta.

 

No busques el agua, incrementa tu sed,

de manera que el agua pueda manar de arriba y de abajo.

Hasta que nazca el bebé,

¿cómo podría fluir la leche del pecho de la madre?

Masnavi III 3204; 3208 –3213 

 Traducidos por Camille  y Kabir Helminski

Traducción al español de Patzia Gally